LIBERTY AND PEOPLE

Ideological Analysis of the Political Writings of Simón Bolívar

by Geoffrey Fox

 

Prepared for:

PRIMERA BIENAL INTERNACIONAL DE ENSAYO
"SIMON BOLIVAR" 1983

See also:

Bolivarian Democracy (introductory essay, in English)

Front page, "América Latina y latinos en América" (bilingual)

Venezuela Now

Geoffrey Fox Home Page

 


This essay was written in 1982 and submitted to the Primera Bienal, where it seems to have disappeared. Given its thesis, I had no expectation of winning but would have appreciated some acknowledgment of the submission.

As I argue here, those who try to base a modern democracy on Bolívar's political thought either have not understood Bolívar or do not understand the modern world. Today, with the rise of Hugo Chávez to the presidency of the re-named "Bolivarian Republic of Venezuela," it seems to me particularly relevant

Below is the1600-word summary in Spanish, as submitted to the judges in Caracas in 1982. I scanned it from the typescript; if you catch any spelling errors I missed (the scanner often interpreted accented vowels as the numeral 6, for example), please let me know. For the much longer English text, with bibliography, write to Geoffrey Fox.


 

LIBERTAD Y PUEBLO

Análisis ideológico de los escritos políticos de Simón Bolívar

Síntesis

 

 

El pensamiento de Simón Bolívar pertenece a una época ya desaparecida, y no es fácil o siquiera posible entenderlo sin reconstruir el contexto ideológico y la realidad social en que operaba. Su concepto de la palabra más estrechamente asociada con su nombre, libertad, dista enormemente del significado moderno de esa palabra. El análisis del concepto bolivariano de la libertad puede servir de clave a las premisas de toda su ideología política. Esto se hará mediante un examen riguroso de la retórica bolivariana en sus principales escritos políticos, siempre ubicando los textos en el desarrollo de las relaciones políticas en América durante las guerras de independencia.
Los países libertados por el Libertador se hallaban arruinados al terminar las guerras de independencia, y poco o nada se había hecho para restaurar sus antiguas riquezas durante el (último sexenio de su vida, años que fueron de relativa paz para estos países. Una gran parte de la población había desaparecido, las fuentes de producción estaban poco menos que destruidas, y la producción futura se había hipotecado a los bancos ingleses y otros prestamistas internacionales. Tras tan enormes sacrificios, hechos en espera de una nueva prosperidad que acompañare la libertad, los pueblos libertados se encontraban en la miseria más abyecta.

Políticamente, las cinco repúblicas (Venezuela, Nueva Granada, Quito o Ecuador, Perú, Bolivia) mostraban cuadros variados, correspondientes a las distintas relaciones internas de cada cual, pero en todas ebullían los conflictos originados en las aspiraciones frustradas de las masas y la incapacidad de los dirigentes ni de satisfacerlas ni de suprimirlas. En ninguna de estas repúblicas se podía decir que imperaba la libertad, si por ésta se entiende la oportunidad garantizada a todo ciudadano para participar en el poder y el goce de la riqueza. Sin embargo, los países habían sido libertados.

Para entender este fenómeno, que no es propiamente dicho la tragedia de Bolívar sino la tragedia de América, partimos del concepto de la libertad tal como Bolívar lo recibiera de los grandes escritores de la Ilustración. Estos autores elogiaban la razón y combatían con todo su espíritu -- porque no disponían de más armas que el verbo --la irracionalidad del poder monárquico, o sea de la tradición que sostenía en el trono a un individuo cuya ascendencia no tenía ninguna relación con su idoneidad.

Bolívar aparece en la historia cuando ya la autoridad real está socavada, no solamente por los filósofos, sino también por las grandes revoluciones sociales creadas por la colonización de América, el creciente mercantilismo y los comienzos de una nueva industrialización europea, y los demás acontecimientos que simbolizaban el desmoronamiento del sistema feudal. El joven Bolívar, como es sabido, está profundamente influenciado por las ideas de la Ilustración, pero es una influencia algo particular, filtrada por su propia experiencia de aristócrata colonial--mantuano--y las frustraciones de su clase, que consideraban el atraso español como un estorbo para ellos disfrutar el auge comercial del resto de Europa.

De todas maneras, el concepto de libertad que él adopta es una actitud de guerra más que una piedra angular para una nueva república. Libertad quiere decir, mAs que nada, la oposición--para Bolívar, específicamente la guerra--contra la monarquía. La monarquía se identifica con el despotismo, la tiranía, y hay que destruirla; después, se puede hacer una "república", pero nadie tiene una idea muy clara de cómo hacerlo ni que estructura tendrá, solamente de que no puede estar gobernada por un rey.
Ahora bien: si no va a mandar el rey, decía la ideología absorbida por Bolívar en sus estadas en Europa y en sus lecturas de los autores franceses, tiene que mandar el pueblo. Pero 'pueblo' en Venezuela significaba no solamente gente como Bolívar, o sea mantuanos, más los comerciantes canarios, sino también las 'castas', las personas libres de color (ya sea de color cobrizo o café-con-leche o chocolate, pero en ningún caso blanco), y los esclavos. Por su propia experiencia coma dueño de esclavos e hijo de la 4lite, Bolívar asumía que en Venezuela, los intereses del pueblo tendrían que ser manejados por la gente que sabía, gente culta, como é1. La masa era demasiado ignorante para tomar decisiones sobre cuestiones complejas.

Los principales escritos políticos de Bolívar son el Manifiesto de Cartagena (1812), las Cartas de Jamaica (1815), el Discurso de Angostura (1819), y el Discurso ante el Congreso Constituyente de Bolivia (1825). Cada documento corresponde también a una distinta etapa de política y de guerra, así que no es precisamente el mismo pueblo al que Bolívar alude en 1825 y 1812, ni son los mismos problemas institucionales que se plantean.

Sus referencias al pueblo en 1812 son muy despectivas--habla de "los pueblos estúpidos que desconocen el valor de sus derechos" y niega explícitamente "la teoría de que todos los hombres, y todos los pueblos, gozan de la prerrogativa de instituir a su antojo el gobierno que les acomode." Sin embargo insiste mucho sobre su tema de la libertad, que es el objeto de la lucha contra España. Es evidente, tras el examen de cada mención de "libertad", que esta palabra no significa aquí otra cosa que la independencia política, sin ningún cambio en el orden jerárquico interno de las ex-colonias. Los criollos que antes mandaban seguirán en el mando, pero sin el inconveniente de tener que acatar las órdenes del rey. Se trata, pues, de una libertad de la oligarquía criolla.

En las cartas de Jamaica, Bolívar--ya "Libertador"--pone mucho m4s atención en su análisis del pueblo. Consideramos que esto se debe a una lección que le enseñó su más temible contrincante, el asturiano José Tomás Boves, que junto con otros jefes realistas había aglutinado guerrillas compuestas de pardos y esclavos, principalmente de los llanos, para arrollar los pequeños ej4rcitos patriotas y masacrar a los criollos blancos, que eran los principales defensores de la causa de los independientes. La Victoria en las futuras campañas dependería de la actitud y la acción del pueblo común, o sea, los pardos y los esclavos. Así que habría que tomarlos en cuenta.
No obstante su reciente experiencia, incluyendo la terrible derrota en la Puerta, Bolívar mantiene que el esclavo "ama y respeta" a su amo y que fue incorporado en las guerrillas realistas sólo por la fuerza y el terror. Nosotros sin embargo creemos que los esclavos, libertos y mulatos tenían motivos propios para combatir a los blancos que eran sus amos en actualidad o en potencia.

En general, las expresiones de Bolívar respecto al pueblo en las cartas de Jamaica son más paternales que despectivas. Pero deja claro en ellas que la libertad no es para entregársela a un pueblo que no sabrá manejarla.

Como Bolívar ha observado en estas cartas, los libertos y esclavos ahora "se han vuelto al partido de los independientes". Bajo el liderazgo de Manuel Piar, arrasan las fuerzas realistas en las grandes extensiones de la Guayana, que será donde Bolívar establecerá su nueva base de operaciones. Cuando éste hace ajusticiar a Piar, acusado de traición y deserción, elimina a un potente rival y asegura que la suya será la voz que interprete la libertad y las necesidades del pueblo. Entonces en 1819 dicta su discurso en Angostura.
Hablando de la terrible violencia de los últimos años, Bolívar dice que "no he sido mAs que un vil juguete del huracán revolucionario que me arrebataba como una débil paja. Pero si es cierto que no podrá suprimir la fuerza popular, tratará de encauzarla en contra de sus enemigos los españoles. El problema es que simultáneamente tiene que atender a las exigencias de los criollos blancos, en quienes pretende confiar el. gobierno. Esta contradicción da lugar a ambivalencias e inconstancias en su acción política.

En el discurso, su concepto del pueblo es sumamente despectivo, y su gran preocupación parece ser crear instituciones para controlarlo, incluyendo un Senado hereditario compuesto de los 'Libertadores', o sea, sus generales. Sin embargo, Bolívar quiere elecciones populares. ¿Por qué? Posiblemente porque considera que le darán más libertad a é1 cuando quiera refrenar a alguno de esos Libertadores en el Senado. Desde luego, la frase más extraña y más llamativa sobre la relación entre pueblo y libertad es: "Y si el pueblo de Venezuela no aplaude la elevación de sus bienhechores, es indigno de ser libre, y no lo será jamás." Para el pueblo, entonces, la libertad es para estar de acuerdo con sus dirigentes.

Seis años más tarde, después de la victoria decisiva de Ayacucho y cuando ya no hay más españoles para combatir, Bolívar crea una constitución para el país que llevará su nombre, y la presenta en su discurso ante el Congreso Constituyente de Bolivia. Su ambivalencia respecto a la ingerencia del pueblo en el ejercicio de su propia libertad está expresada claramente: "¡Legisladores! Vuestro deber os llama a resistir el choque de dos monstruosos enemigos que recíprocamente se combaten, y ambos as atacarán a la vez: la tiranía y la anarquía..." Entre las dos, é1 parece considerar más peligrosa la anarquía, que es la que imagina será el producto de las olas y huracanes populares. Así que la constitución de Bolivia puede ser vista como un proyecto para contener la fuerza del pueblo.
Está claro que "libertad" para el Libertador nunca conllevaba la idea de la soberanía popular real.

Funcionaba como un grito de guerra, y después de la guerra significaba nada mAs que et recuerdo de, y la expectativa de gratitud por, la liberación. 0 sea la victoria sobre los españoles. No era un concepto que pudiera servir como premisa de un moderno estado democrático. éste tendría que fundarse sobre un concepto muy distinto, de una libertad que permitiese su continua redefinición por el pueblo.

- FIN de síntesis -

Para versión completa en inglés, con bibliografía, escriba a Geoffrey Fox.